“Lo que se hereda no se hurta” versa un viejo dicho. Hay veces que el parentesco no se puede disimular y ver por la calle caminando a una madre con su hija, es ver el futuro. De eso se trata esta serie “Portrait génétique” del canadiense Ulric Collette.
Las fotos son perfectas uniones entre los retratos de dos integrantes de una misma familia. Hermanos, sobrinos, tíos, padres, hijos o gemelos son el grupo de investigación de Collette. Hasta él mismo se retrata con sus sobrinos, primos y hermanos.










































