
Eran unas pobres murallas desteñidas en una construcción de apariencia abandonada en la ciudad de Stavanger, Noruega. Hasta que llegó el artista callejero español Escif y las convirtió en lienzos para sus más recientes creaciones.


Eran unas pobres murallas desteñidas en una construcción de apariencia abandonada en la ciudad de Stavanger, Noruega. Hasta que llegó el artista callejero español Escif y las convirtió en lienzos para sus más recientes creaciones.
