Gabriel Schkolnick

por Joia Magazine el 23 de julio de 2010

GABRIEL SCHKOLNICK
Texto: Tamara Meruane

-“El día que yo viva de mi arte, voy a ser artista”

-“Con “2 a.m.” la gente piensa: ‘si este político puede ser taxista, ?por qué yo que soy taxista no puedo ser político?’”


Fecha de nacimiento: 23/12/1971
Lugar de nacimiento: Cambridge, Massachusetts, EE.UU.
Lugar actual de residencia: Santiago de Chile
Sitio: schkolnick.com

Cabeza de ratón

Es el fotógrafo publicitario más reconocido de Chile. Ha fotografiado a grandes artistas y trabajado para marcas nacionales e internacionales. Lo suyo es la moda y la publicidad. Sin embargo, hoy le hace un guiño a la foto artística con su libro “2 a.m”, en el cual lleva a conocidos personajes a cambiar de escena, transformándolos en taxistas, acróbatas o meseras, no sólo con un afán estético, sino también con un trasfondo social.

A mitad de los noventas Gabriel Schkolnick (39) camina por el Soho y toma una decisión. Con paso certero entra a una de las tiendas más top de fotografía en New York y se hace pasar por fotógrafo millonario. Ahí lo atienden por horas, pensando que va a comprar, mientras él pregunta una y otra vez por diversos equipos técnicos, nutriéndose del lenguaje necesario para poder trabajar en foto. Cuando cree saber lo suficiente, se va a otra tienda y hace lo mismo. Así se la lleva un par de semanas.

Meses antes, Gabriel busca la manera de instruirse e insertarse en el mundo de la foto en New York. Ha viajado desde Chile luego de varios intentos fallidos por aprender. Entonces toma el Black Book (un índice de los fotógrafos más reputados de la ciudad) y anota los nombres que le interesan. Le escribe por lo menos a 20, con la ilusión de trabajar con alguno de ellos. Responden dos. Le dicen que vaya a verlos. Ahí, un joven Gabriel intenta desenvolverse de la mejor manera, pero el trabajo sólo dura un día: “No sabía el lenguaje técnico. Me decían ‘tráeme la jirafa’, en inglés ‘bring me the boom’. Entonces me iba para atrás donde estaban los equipos y agarraba cualquier cosa y decía esto es un ‘boom’. Y llegaba donde el fotógrafo, que tomando una jirafa me decía: ‘no, eso no es un boom, esto es el boom’, y yo sólo asentía. Entonces llegó la tarde y me dijeron: ‘necesito un tipo que sepa lo que está haciendo, no puedo perder el tiempo explicándote. Vuelve cuando sepas’”.

Pero Gabriel ya sabía de estas fintas. En sus inicios, cuando quiso estudiar foto publicitaria, se acercó al que más sabía en Chile para que lo orientara. Sin embargo, éste no le prestó la más mínima atención al portafolio que le llevó.



?Tú querías trabajar con él, aprender, o sólo ser su asistente?

-Lo que fuera, que me orientara. Yo llegué con un portafolio que me demoré un año en hacer, se lo fui a presentar y me destruyó. Me dijo: ‘tienes problemas de color, eres muy efectista, los ángulos de cámara no están bien’. Me hizo añicos y salí llorando de ese lugar. Y dije: ‘si el tipo que está en la cúspide de su carrera no es capaz de darle aliento a alguien que viene de abajo, nadie me va a ayudar acá. Entonces, me tengo que ir’”.

?Y efectivamente lo pensaste así o ahora le das esa explicación?

-No, así fue. Yo tenía 22 años. Desde los 19 que vivía solo y trabajaba de barman en restoranes. Cuando fui donde este tipo y me di cuenta que nadie me ayudaría –porque él hacía buenas fotos, pero yo encontraba que los demás no–, entonces decidí irme. Él me dio la excusa…

Aprendiendo foto como karateka

Cuando aprendió un poco más del lenguaje técnico, se acercó a Mariano Pastor, fotógrafo chileno residente en Estados Unidos, para ofrecerle ser su asistente. Justo él se cambiaba de estudio y necesitaba a alguien: “me ofreció lo que le pagaba a un chino y yo le dije que sí. Le cambié todas sus cosas a cinco cuadras de distancia. Le cargué en una yegua dos cajas fuertes y le instalé todo. Además, tenía que reparar el piso y me preguntó si quería hacerlo y yo acepté. Parché 300 mts² de suelo, lo pinté y vitrifiqué. Cuando terminé todo eso, él me dijo que había 14 radiadores y que los quería color metal. Agarré removedor de pintura y un cepillito de metal y me puse a trabajar. Parecía Karate Kid y él era como un Sensei. Le decía que sí a lo que me dijera”.

?Y todo eso para aprender foto?

-Sí. Mientras Mariano estaba en el set me pedía ayuda y yo dejaba lo de los radiadores. Y así pasaban los días, hasta que terminé los 14 y me dice: ?sabes qué?, me gustan más blancos. Y yo no lo podía creer. De verdad que parecía karateka, limpia para allá, limpia para acá… así que tuve que pintar los 14 radiadores que había pelado… En ese momento pensaba en qué me quería enseñar este tipo con todo eso. Al final, de tanto estar con él, él se acostumbró y me quedé dos años como su asistente. Terminamos siendo bien amigos. Hasta nos íbamos a Canadá de vacaciones a pescar con mosca.

?Y cuando terminaste de trabajar ahí, por qué te fuiste?
-Me di cuenta que prefería ser cabeza de ratón que cola de león, porque allá lograrlo es bien complicado. Hay millones de tipos que están compitiendo y además veía el ejemplo de mi jefe. Él era un tipo que no tenía vida, que tenía una sicosis con esto, que vivía en torno a su trabajo veinticuatrosiete, y yo no quería eso. Me daba pena no tener familia ni vida propia y dedicarme a sólo tener plata y trabajar. Entonces entendí que tener plata es rico pero también lo es vivir y gozar al mismo tiempo. Entonces pensé en que mejor me volvía a Chile porque prácticamente no existía competencia y además ya había aprendido lo que tenía que aprender.

“Yo no soy artista”

Al llegar a Chile Schkolnick montó un estudio de fotos. Se hizo un nombre y trabajó para grandes marcas como Puma, L’Oreal, Samsung, Visa, Nestlé y Play Station, entre otras. Además fotografió a artistas de la talla de Juanes, creó Blank, una revista icónica que marcó tendencia en cuanto a diseño y contenido en Chile, y participó en las editoriales de las revistas de moda más importantes del país.

Eres un fotógrafo muy versátil, ?cómo definirías tu estilo?

-Versátil (ríe). Lo que pasa es que yo me eduqué haciendo fotos a productos y cuando llegué a Chile en lugar de productos tuve modelos. Yo aprendí mucha técnica fotográfica, entonces para mí es fácil pasar de un modo a otro. En publicidad, los fotógrafos en Chile tienen que ser versátiles porque no hay mucha gente, entonces el cliente tiene que ir a donde le vayan a producir lo que quiere de manera correcta. En EEUU o Europa es al revés. El fotógrafo tiene una mano y un portafolio y lo contratan por eso. Te pagan para que hagas lo que sabes hacer, no te contratan para que te adaptes a la necesidad del cliente.

?Has dicho varias veces que si te pudieras dedicar a la foto de arte lo harías?

-Si, sin renegar de la publicidad. Gracias a la publicidad hice la revista. Hice este libro “2 a.m.” y en él gasté harta plata, cosa que sin la publicidad no podría haber hecho. Pero si yo pudiera vivir de proyectos personales y que me los financiaran, sería increíble. Pero por el momento no es muy viable. Tendría que empezar a desarrollar una carrera artística y el medio artístico yo no lo conozco. Yo no soy artista. El día que yo viva de mi arte, voy a ser artista. Yo no vivo de mi arte, yo vivo de otra cosa.

?Por qué decidiste hacer el libro con políticos, actores y músicos?

-Porque tenía acceso y era un plus. Además, porque me parecía bonito el hecho de descontextualizar a los personajes. Uno toma a un tipo que está en un pedestal y lo baja a la tierra. El espectador está acostumbrado a verlos como íconos y cuando los bajas, cambia la visión y el espectador mira de forma empática. Se ven como gente normal. Y eso tiene un trasfondo social porque ese personaje que ves, podrías ser tú. Y la gente piensa: “si este político puede ser taxista, ?por qué yo que soy taxista no puedo ser político?”.



Comentarios: 6 Comentarios.

6 Comentarios en “Gabriel Schkolnick”

  1. Painese dice:

    Notable, lo mejor que he visto en fotografía en Chile, merece premios por esto!!

  2. Ignacio Acevedo dice:

    El día de ayer pude ir a ver la exposición que hay en el Centro Cultural La Moneda, TRASNOCHE, quede impactado y a la vez maravillado con las tomas, el ver a rostros conocidos que día a día aparecen por televisión, verlos en una situación completamente diferente, con una carectarización única e increíble. Simplemente maravillado con el trabajo realizado.

  3. Valeria dice:

    la zorra. y en la revista impresa se ven aún más bacanes!

  4. Mi foto dice:

    Gabriel Schkolnick le hace un guiño a la foto artística con su libro “2 a.m”, en el cual lleva a conocidos… http://fb.me/IxNOxkjA

  5. Sexbasstian dice:

    Muy buen trabajo, la entrevista es notable.

  6. [...] la serie se escogieron ocho películas y diez fotógrafos, entre los que están Gabriel Schkolnick (a quien entrevistamos en JOIA_14) y Javiera Eyzaguirre, los cuales a su vez contaron con distintas modelos y actrices, como Leonor [...]

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